Pedidos, stock, despacho y cobranzas en un solo sistema. Te mandan el pedido en una foto o un Excel y queda cargado en minutos: el sistema te dice qué falta, arma los papeles del despacho y te muestra qué cheques depositar.
Sin tarjeta · Te dejamos la cuenta lista en el día
Llegan por mail, por mensaje, en un Excel o en una foto. Y alguno siempre se pierde entre los papeles.
Tenés mercadería en el depósito y no la vendés, porque a simple vista no se sabe que está.
Lo que ya se cortó quedó en otro lado. Como nadie lo ve, se vuelve a fabricar.
Nadie tiene a mano la fecha de cada uno, hasta que ya es tarde para depositarlo.
La fábrica crece y tu día se va en la administración en vez de en producir.
Plata perdida y horas improductivas. Y el problema no sos vos — es la herramienta.
Subís la foto, el PDF o el Excel que te mandó tu cliente y el sistema arma el pedido con sus productos y los precios de su lista. Lo que no reconoce te lo marca para que lo elijas vos. Y si tu cliente prefiere, lo carga él mismo desde su portal.
Datos de demostración.
Subís la foto o el Excel que te mandó el cliente, o lo carga él desde su portal. Queda con sus productos y sus precios, y el sistema te avisa al toque qué falta en stock.
Orden de armado, etiquetas con código de barras, foto del pedido terminado, bultos, remito, carta de porte y hoja de ruta: todo sale del sistema.
Cargás el cheque con su fecha y el panel te muestra cuáles depositar. Tenés el resumen para facturar en ARCA y el reporte de deudores para revisar cada semana.
“Es la que más tiempo me llevaba cargar y con el sistema se bajó al 10% de tiempo.”
“Un quilombo. Mucha desorganización. Pérdida de tiempo en buscar información. Se perdían los papeles.”
“Me enfoco en producir más, en desarrollar nuevos productos, optimizar los procesos, conseguir nuevos proveedores.”
“Me deja tranquilo que todo está en la nube, protegido, y que puedo acceder de cualquier dispositivo.”
Todo el sistema de tu fábrica trabajando en conjunto: en la oficina, en la planta y del lado de tus clientes. Cargás un dato una vez y aparece en todos lados.
Lo primero que abrís a la mañana: qué está pendiente y qué necesita tu atención hoy.
Está en la nube: lo abrís desde cualquier dispositivo, donde estés.
Cada cliente tiene su propio acceso para resolver lo suyo sin llamarte.
Subís la foto, el PDF o el Excel que te mandó el cliente y queda cargado con sus productos y sus precios.
Productos terminados y materias primas: se descuentan con cada pedido y te avisa qué falta antes de producir.
Etiquetas con código de barras, bultos, remito, carta de porte y hoja de ruta, generados desde el pedido.
Cheques con su fecha, tarjetas y cobranzas. Sabés qué depositar hoy sin revisar papeles.
Cargás cada gasto en el momento y tenés el resumen fiscal listo para facturar en ARCA.
Lo que falta para un pedido pasa solo a producción, con sus órdenes y tareas por etapa. Ves lo que ya se fabricó antes de volver a cortar.
Registrá la asistencia de tus operarios y seguí el presentismo del equipo, con reportes por período.
Cargá compras y seguí la cuenta corriente de cada proveedor. Sabés cuánto debés y a quién.
La cuenta corriente de cada cliente y el reporte de deudores, para revisarlo cada semana sin llevarlo en la cabeza.
Arman sus propios pedidos, ven su lista de precios y consultan su saldo desde su portal.
Estadísticas, listas de precios, costos y exportación a Excel. Decidís con los números delante, no de memoria.
El sistema y el portal de tus clientes corren en tu propio dominio, con tu identidad — no en el nuestro.
Si fabricás, fraccionás o armás —tengas una planta, un galpón o un taller— y querés dejar de manejarlo a fuerza de memoria y planillas, es para vos.
¿Te quedó otra duda? Escribinos y te respondemos en el día.
Arrancás gratis con tus pedidos y tu stock, y cuando lo necesites sumás cheques, producción y el portal para tus clientes. Sin compromiso.
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